Hoy os hablo de la película «Descalzos por el parque» (Barefoot in the Park), una comedia romántica estadounidense de 1967 dirigida por Gene Saks y basada en la obra teatral de Neil Simon. La película cuenta la historia de Paul y Corie Bratter, una pareja de recién casados interpretada por Robert Redford y Jane Fonda, que se enfrenta a los desafíos de la convivencia en un pequeño apartamento en Nueva York.
Paul es un abogado serio y prudente, mientras que Corie es una mujer apasionada y espontánea. Sus diferencias de personalidad generan situaciones cómicas y conflictos, especialmente cuando entran en escena el excéntrico vecino Víctor Velasco (Charles Boyer) y la madre de Corie (Mildred Natwick). La película explora el contraste entre la estabilidad y la aventura en una relación, y ofrece momentos de humor y ternura.
La química entre Redford y Fonda, junto con el ingenio del guion de Simon, convierten a esta película en un clásico del cine romántico de los años sesenta.
Detrás de «Descalzos por el parque».
A continuación, algunas de las anécdotas y curiosidades más destacadas de la filmación de “Descalzos por el parque”:
- Adaptación teatral casi al pie de la letra. Neil Simon trasladó casi sin cambios su exitosa obra de Broadway a la pantalla: mantuvo los diálogos, las situaciones y el «único escenario», ese pequeño apartamento de Greenwich Village que se vuelve un personaje más.
- Química explosiva… y genuina. Aunque Redford y Fonda no eran pareja en la vida real, su conexión en las pruebas de cámara fue tan natural que el equipo empezó a retocar el guion para dejar espacio a sus gestos y miradas cómplices. Esa «química» convenció incluso a los críticos, que pensaron que de verdad estaban enamorados.
- El apartamento era el hermano mayor. El piso no tenía ascensor y la sección diáfana del techo (el tragaluz) se construyó expresamente en el plató. Robert Redford pasó varias jornadas encaramado a la estructura y se rumorea que llegó a rasgarse el traje al salir «volando» al exterior en la escena del viento de febrero.
- Descalzos… ¡y helados! Jane Fonda se empeñó en rodar todas las escenas descalza, incluidas las nocturnas en la azotea, aun a riesgo de coger un resfriado. Se cuenta que al final del rodaje llevaba tanto frío en los pies que el equipo tuvo que ponerle calcetines entre toma y toma.
- Charles Boyer, el toque francés. El veterano actor francés, famoso por sus papeles dramáticos, descubrió en la comedia un refugio para el humor: solía soltar líneas improvisadas en francés y revisar los subtítulos del guion cada mañana para asegurarse de que Mildred Natwick le seguía el juego.
- Mildred Natwick, que interpretó a la entrañable madre de Corie, se llevó una nominación al Oscar como mejor actriz de reparto, uno de los galardones importantes que alcanzó la película.
Bonus: el icónico cartel de la película fue obra de Bill Gold, leyenda del diseño de carteles en Hollywood (Casablanca, Spartacus, etc.), que capturó el espíritu juguetón de la cinta con ese salto de Redford y Fonda.

Crítica cinematográfica.
La película oscila con delicadeza entre el humor chispeante y el retrato sincero de dos personajes opuestos que se atraen con la misma fuerza con la que chocan. Gene Saks, que venía del teatro, sabe aprovechar al máximo los diálogos de Neil Simon y jugar con los tiempos cómicos: cada pausa, cada titubeo de Fonda o gesto contenido de Redford sirve para aligerar la tensión de la convivencia y reforzar el contraste entre la impulsividad de Corie y el recato de Paul.
Jane Fonda imprime al personaje una vitalidad arrolladora: su Corie baila, salta y se deshace en monólogos cargados de entusiasmo juvenil, pero también muestra pequeños momentos de vulnerabilidad —esas miradas a la cámara que sugieren el anhelo de ser comprendida— que la hacen entrañable y honesta. Robert Redford, en el papel de Paul, abraza la contención: su comedia nace de la rigidez que, poco a poco, termina cediendo ante la frescura de Fonda.
El apartamento de Greenwich Village, al que la cámara trata casi como un tercer protagonista, refuerza la idea de «espacio compartido» como campo de batalla y refugio. Los travellings estrechos por los pasillos, el uso de una luz naturalista y el detalle del tragaluz construido en plató subrayan la claustrofobia doméstica: estamos a un suspiro de terminar a gritos o de rendirnos al placer de los pequeños gestos cotidianos.
En el pulso cómico destacan las incursiones de Charles Boyer y Mildred Natwick. Boyer, con su acento y su toque ligero, rompe la dinámica de pareja para recordarnos que el mundo exterior siempre juzga el amor. Natwick, además de aportarnos la voz de la experiencia, equilibra la balanza hacia la ternura y nos regala uno de los cameos maternos más memorables de los sesenta.
Más allá de sus virtudes interpretativas y de dirección, «Descalzos por el parque» brilla por su honestidad: evita el melodrama y nos ofrece una visión optimista del matrimonio, sin idealizarlo. La risa surge de la empatía, no del absurdo; entendemos a estos dos recién casados porque la película no los exalta, sino que los humaniza.
Para los amantes de las comedias románticas, esta película marca un antes y un después: sentó las bases de la pareja «difícil pero adorable» que vemos en tantas cintas posteriores.

Premios y reconocimientos de «Descalzos por el parque».
A continuación, encontrarás un resumen de los principales premios y nominaciones que obtuvo «Descalzos por el parque»:
- Premios de la Academia (Oscar) 1968: nominada a mejor actriz de reparto, Mildred Natwick.
- Premios BAFTA 1968: nominada a mejor actriz extranjera: Jane Fonda.
- Premios del Sindicato de Guionistas de América 1968: nominación al WGA Award al mejor guion de comedia: Neil Simon.
- Laurel Awards 1968: 4.ª posición en el Golden Laurel Comedy, nominada a mejor interpretación cómica femenina, masculina y de reparto (Mildred Natwick, Jane Fonda y Robert Redford, respectivamente).
- Photoplay Awards 1968: nominada a la Medalla de Oro al filme favorito: «Descalzos por el parque».
Aunque no se alzó con grandes galardones, las candidaturas —especialmente la de Natwick en los Oscar— reforzaron el prestigio de la cinta y de sus intérpretes.

Ficha técnica de la película.
- Título original: Barefoot in the Park
- Año: 1967
- Duración: 105 minutos
- País: Estados Unidos
- Dirección: Gene Saks
- Producción: Hal B. Wallis
- Guion: Neil Simon (basado en su obra teatral)
- Música: Neal Hefti
- Fotografía: Joseph LaShelle
- Montaje: William Lyon
- Reparto: Robert Redford, Jane Fonda, Charles Boyer, Mildred Natwick, Herb Edelman
- Género: Comedia romántica
- Productora: Hal Wallis Productions
- Distribución: Paramount Pictures
Tráiler de «Descalzos por el parque».
En resumen, os recomiendo ver «Descalzos por el parque» porque conjuga el ingenio irreverente del guionista Neil Simon con la química electrizante de Redford y Fonda, todo ambientado en el encantador caos de un diminuto piso neoyorquino. Es una comedia romántica que equilibra risas y ternura sin caer en tópicos, y que retrata el vértigo y la belleza de empezar la vida en pareja. Además, sentó las bases de un género que todavía hoy inspira cada «pareja imposible» en la gran pantalla.
Más información:
- Descalzos por el parque (película) – Wikipedia, la enciclopedia libre.
- Descalzos por el parque (1967) – FilmAffinity.
- Descalzos en el parque (1967) – Premios – IMDb.
- Dónde comprar o ver «Descalzos por el parque».
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