«La parte de los ángeles», película de Ken Loach: redención y dignidad en clave de comedia social.

"La parte de los ángeles" (2012) de Ken Loach. Película recomendada. Blog de Rafael Ramírez.

Hoy, dentro de las películas recomendadas, te traigo «La parte de los ángeles» (2012), dirigida por Ken Loach y escrita por su habitual colaborador Paul Laverty. Es una de esas películas que, sin abandonar el compromiso social característico del cineasta británico, se permite un tono más ligero, casi esperanzador, en contraste con la dureza de otras de sus obras. La historia se centra en Robbie, un joven de Glasgow marcado por un pasado delictivo y por la violencia de su entorno, que logra evitar la cárcel a cambio de realizar trabajos comunitarios. Allí conoce a otros jóvenes en situaciones similares y, bajo la tutela de Harry, un hombre mayor que ejerce de guía y figura paterna, descubre un mundo inesperado: el de la cata de whisky.

El título hace referencia a un término propio de la destilación: «la parte de los ángeles» es la fracción de whisky que se evapora de los barriles durante el proceso de maduración, como si los ángeles reclamaran su tributo. Loach convierte esta metáfora en el corazón de la película: lo que se pierde, lo que se escapa, pero también lo que puede transformarse en una oportunidad. Robbie y sus compañeros, al adentrarse en este universo de aromas y tradiciones, encuentran una posibilidad de redención y un resquicio de dignidad y futuro en medio de la precariedad.

La película combina el tono de comedia con un trasfondo social. Hay humor en las torpezas de los protagonistas, en su ingenuidad y en la picaresca con la que intentan abrirse camino; sin embargo, nunca se pierde de vista la dureza de sus circunstancias: la falta de empleo, la violencia estructural y la marginación. Loach, fiel a su estilo, filma con realismo, con actores no profesionales en algunos casos, y con una cámara que se acerca a los rostros y a los paisajes urbanos y rurales de Escocia, mostrando tanto la crudeza de los barrios obreros como la belleza de las destilerías y los campos.

En el festival de Cannes, la película fue recibida con entusiasmo y obtuvo el Premio del Jurado, lo que confirmó que Loach había logrado un equilibrio poco común: un relato social que no se sumerge en el pesimismo, sino que deja espacio para la ternura y la esperanza. No es casualidad que muchos críticos la consideren una de sus obras más accesibles, casi un «Loach amable», sin que ello suponga renunciar a su mirada crítica sobre la desigualdad y la exclusión.

En definitiva, La parte de los ángeles es una fábula contemporánea sobre la posibilidad de reinventarse y sobre cómo, incluso en los márgenes de la sociedad, puede surgir un gesto de belleza, humor y resistencia. Una película que, como el whisky que retrata, deja un regusto cálido y persistente e invita a pensar que quizá los ángeles, después de todo, no se llevan siempre lo mejor.

Detrás de «La parte de los ángeles».

Hay varias curiosidades y anécdotas en torno al rodaje de La parte de los ángeles que reflejan muy bien el estilo de Ken Loach y su forma de trabajar con actores y escenarios reales.

Para empezar, Loach y Paul Laverty concibieron la película en un momento muy concreto: en 2011, cuando el desempleo juvenil en el Reino Unido superaba el millón de personas. Querían retratar a esa generación sacrificada y, por eso, eligieron a unos protagonistas jóvenes, muchos de los cuales no tenían experiencia previa en el cine.

El caso más llamativo es el de Paul Brannigan, que interpreta a Robbie. Brannigan no era actor profesional; había crecido en Glasgow en un entorno muy similar al de su personaje, marcado por la violencia y la marginalidad. Loach lo descubrió en un taller comunitario y lo eligió precisamente por su autenticidad. Su interpretación fue tan convincente que, después de la película, inició una carrera como actor.

Otro detalle curioso es la relación con el whisky. El equipo de rodaje contó con la colaboración de destilerías escocesas reales y los actores recibieron formación en cata para poder interpretar con verosimilitud las escenas en las que identifican aromas y sabores. El propio Laverty comentó que se sorprendió de la riqueza poética del lenguaje de los catadores, lo que encajaba perfectamente con la idea de dignificar un saber popular y artesanal.

En cuanto al tono, Loach insistió en que, aunque la película tenía un aire de comedia, esta no debía perder nunca el realismo. Por eso, la rodó en localizaciones auténticas de Glasgow y alrededores, con extras locales y sin grandes artificios técnicos. La combinación de humor y crudeza fue deliberada: quería que el público se riera con los personajes sin olvidar la dureza de sus vidas.

Finalmente, un detalle simbólico: el título, The Angel’s Share, no solo alude al whisky que se evapora, sino también a esa «parte perdida» de la juventud de los protagonistas, absorbida por la pobreza y la violencia. Loach y Laverty lo utilizaron como metáfora de lo que la sociedad deja escapar, pero también como un guiño a la posibilidad de que parte de ese «aroma» perdido pueda transformarse en esperanza.

Cartel de "La parte de los ángeles" (2012). Película recomendada. Blog de Rafael Ramírez.
Cartel de «La parte de los ángeles» (2012). Película recomendada. Blog de Rafael Ramírez.

Crítica cinematográfica.

La parte de los ángeles es una de esas películas que, al analizarlas críticamente, revelan la coherencia de Ken Loach con su trayectoria y su capacidad para reinventarse con un enfoque más ligero. Loach, conocido por su implacable realismo social, aquí se permite un respiro: no abandona la denuncia de la desigualdad ni la mirada hacia los márgenes, pero introduce un tono de comedia que suaviza el golpe y deja espacio a la esperanza.

Desde el punto de vista formal, la película mantiene la estética realista característica del director: rodaje en escenarios naturales, actores en su mayoría no profesionales y diálogos que parecen improvisados. Sin embargo, la fotografía se vuelve más luminosa cuando la acción se traslada a las destilerías y a los paisajes escoceses, como si la naturaleza y la tradición ofrecieran un contrapunto de belleza frente a la dureza de la ciudad.

El humor es un elemento clave. No se trata de un humor escapista, sino de una risa que surge de la dignidad de los personajes, de su ingenio para sobrevivir y de la ternura que despiertan sus intentos por cambiar de vida. Esa combinación de comedia y crítica social convierte a La parte de los ángeles en una obra singular dentro de la filmografía de Loach: es accesible para un amplio público, pero no renuncia a su raíz política.

En definitiva, La parte de los ángeles funciona como una parábola sobre la posibilidad de redención en un mundo hostil. Su mayor logro es demostrar que el realismo social no tiene por qué ser sinónimo de desesperanza, sino que también puede abrir grietas de humor, ternura y belleza. Como el whisky que evoca, deja un regusto cálido y persistente que invita a pensar en lo que la sociedad pierde —su propia «parte de los ángeles»— cuando condena a los jóvenes a la marginalidad.

Escena de "La parte de los ángeles" (2012). Película recomendada. Blog de Rafael Ramírez.
Escena de «La parte de los ángeles» (2012). Película recomendada. Blog de Rafael Ramírez.

Ficha técnica de la película.

  • Título original: The Angels’ Share
  • Título en español: La parte de los ángeles
  • Año de estreno: 2012 (presentada en Cannes en mayo, estreno en Reino Unido el 1 de junio)
  • Duración: 106 minutos
  • Países de producción: Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia
  • Género: Comedia dramática, drama social
  • Idioma original: Inglés
  • Dirección: Ken Loach
  • Guion: Paul Laverty
  • Producción: Rebecca O’Brien
  • Música: George Fenton
  • Fotografía: Robbie Ryan
  • Montaje: Jonathan Morris

Reparto principal:

  • Paul Brannigan (Robbie)
  • John Henshaw (Harry)
  • William Ruane (Rhino)
  • Gary Maitland (Albert)
  • Jasmin Riggins (Mo)
  • Roger Allam (Thaddeus)
  • Productoras: Sixteen Films · Why Not Productions · Wild Bunch
  • Distribución: Entertainment One
  • Recaudación aproximada: £4,3 millones
Escena de "La parte de los ángeles" (2012). Película recomendada. Blog de Rafael Ramírez.
Escena de «La parte de los ángeles» (2012). Película recomendada. Blog de Rafael Ramírez.

Tráiler de «La parte de los ángeles».

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